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¿De dónde vienen los libros? ¿Cuál es su historia?

La mayoría de los historiadores rastrean los orígenes del libro hasta los antiguos egipcios, cuyos rollos de papiro se veían muy diferentes de los libros a los que estamos acostumbrados a ver hoy en día.

Desde el momento en que desarrollaron por primera vez un guión escrito, alrededor de 3000 a. C., los egipcios escribieron sobre muchas superficies diferentes, incluyendo metal, cuero, arcilla, piedra y hueso.

Sin embargo, lo más destacado fue la práctica de usar lápices de caña para escribir en rollos de papiro. 

En muchos sentidos, el papiro era un material ideal para los egipcios. Fue hecho usando las altas cañas que crecieron abundantemente en el Valle del Nilo.

Las hojas individuales de papiro se pegaron o cosieron para hacer rollos. Un rollo estándar tenía alrededor de 30 pies de largo y 7 a 10 pulgadas de ancho.

En el siglo VI aC, el papiro era la superficie de escritura más común en todo el Mediterráneo y fue utilizado por griegos y romanos.

PRIMERAS BIBLIOTECAS

Debido a que el papiro creció en Egipto, los egipcios tenían un monopolio sobre el comercio del papiro. Muchas civilizaciones antiguas colocaron sus pergaminos en grandes bibliotecas, que actuaron como depósitos de conocimiento y demostraciones de poder político y económico.

La Biblioteca Real de Alejandría contaba con alrededor de medio millón de pergaminos en su colección; algunos eruditos afirman que esto era entre el 30 y el 70 por ciento de todos los libros existentes en ese momento.

¿De qué estaban hechos los papiros?

El pergamino estaba hecho de pieles de animales tratadas que se rasparon delgadas para crear una superficie uniforme y flexible. El pergamino tenía varias ventajas sobre el papiro: era más duradero, ambos lados podían escribirse, y su comercio no estaba monopolizado por los egipcios. Su difusión coincidió con otro desarrollo crucial en la historia del libro.

Entre los siglos II y IV, los romanos comenzaron a coser hojas dobladas de papiro o pergamino, y a atarlas entre las cubiertas de madera.

Esta forma, llamada el codex, tiene esencialmente la misma estructura que los libros de hoy. El códice era mucho más fácil de usar que el rollo de papiro: más portátil, más fácil de almacenar y manejar, y menos costoso de producir.

También permitió a los lectores pasar rápidamente de una sección a otra. Mientras que la lectura de un pergamino era una actividad a dos manos, un códex podría estar abierto frente a un lector, lo que permite tomar notas. Sin embargo, las tradiciones cambiaron lentamente en el mundo antiguo, y el pergamino siguió siendo la forma dominante de las obras seculares durante varios siglos.

El códice era la forma preferida para los primeros textos cristianos.

La fabricación del papel coincidió con otro paso crucial en la historia de los libros: la invención de Johannesington del tipo móvil mecánico en 1448. Aunque el simple acto de crear letras pequeñas y movibles puede parecer mundano en el mundo contemporáneo de los dispositivos digitales y microchips, es difícil exagerar la importancia de la invención de Gutenberg y el efecto que tuvo en el mundo.

Actualmente descargar libros de Internet nos ha facilitado completamente la lectura ¿cuál será el siguiente paso en ésta evolución constante del mar de historias?