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Nocturno amor – Villaurrutia González

Nocturno amor

Hermoso contenido traemos hoy en poemas románticos, hogar de los mejores poemas de amor y amistad de la red. Para esta nueva entrega traemos uno de los mejores poemas de Xavier Villaurrutia González (1903 – 1950), quien fue un reconocido escritor de origen mexicano que cultivó los géneros de poesía, crítica literaria y dramaturgia.

Entre las diversas poesías que podemos citar de Villaurrutia González traemos Nocturno amor, una larga y fina poesía en donde no solo abarca el ámbito romántico, ya que este entra en la categoría de poemas tristes. Con palabras sencillas pero muy bien matizadas este poema nos hará viajar en la mente del escritor mexicano e interpretar los diversos puntos en que nos lleva este complejo pero hermoso poema de amor.

Esperamos que disfruten de esta nueva entrega de nuestro portal de poemas románticos, antes de concluir le dejamos dos enlaces de otros poemas tiernos que puedan ser de su interés:

Poemas para enamorar a una amiga

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Nocturno amor

El que nada se oye en esta alberca de sombra
No sé cómo mis brazos no se hieren
En tu respiración sigo la angustia del crimen
Y caes en la red que tiende el sueño.
Guardas el nombre de tu cómplice en los ojos
Pero encuentro tus párpados más duros que el silencio
Y antes que compartirlo mataría el goce
De entregarte en el sueño con los ojos cerrados
Sufro al sentir la dicha con que tu cuerpo busca
El cuerpo que te vence más que el sueño
Y comparo la fiebre de tus manos
Con mis manos de hielo
Y el temblor de tus sienes con mi pulso perdido
Y el yeso de mis muslos con la piel de los tuyos
Que la sombra corroe con su lepra incurable
Ya sé cuál es el sexo de tu boca
Y lo que guarda la avaricia de tu axila
Y maldigo el rumor que inunda el laberinto de tu oreja
Sobre la almohada de espuma
Sobre la dura página de nieve
No la sangre que huyó de mí como del arco huye la flecha
Sino la cólera circula por mis arterias
Amarilla de incendio en mitad de la noche
Y todas las palabras en la prisión de la boca
Y una sed que en el agua del espejo
Sacia su sed con una sed idéntica.
De qué noche despierto a esta desnuda
Noche larga y cruel noche que ya no es noche
Junto a tu cuerpo más muerto que muerto
Que no es tu cuerpo ya sino su hueco
Porque la ausencia de tu sueño ha matado a la muerte
Y es tan grande mi frío que con un calor nuevo
Abre mis ojos donde la sombra es más dura
Y más clara y más luz que la luz misma
Y resucita en mí lo que no ha sido
Y es un dolor inesperado y aún más frío y más fuego
No ser sino la estatua que despierta
En la alcoba de un mundo en el que todo ha muerto.